25 Agosto 2014
El Rabino Yonatan Shtencel, Presidente del Foro Internacional para la Devolución de los implementos del Templo, exige en una carta oficial al papa Francisco, devolver los objetos sagrados del Templo judío de Jerusalén, saqueado por el general romano (más tarde Emperador) Tito en el año 70 d.C.

Según el rabino Shtencel, los implementos estarían ocultos durante siglos en los “sótanos secretos del Vaticano”.

“Hay pruebas de esto”, sostiene el rabino Shtencel en un comunicado a la prensa difundido esta semana, y agrega: “A pesar de las continuas negativas del Vaticano respecto a la existencia de los implementos del Templo robados por Tito, entre ellos el Candelabro del Templo, el Gran Velo que estaba en la Sanctasantórum, las columnas de cobre del rey Salomón, la diadema del Sumo Sacerdote, el mortero del incienso, la mesa de panes, literatura judía antigua y más, tengo en mi poder pruebas y evidencias históricas que prueban que los implementos sagrados del Templo siguen ocultos en los sótanos secretos del vaticano”.

En su carta al papa el rabino Shtencel detalla las evidencias que a su juicio prueban su demanda y cita, entre otros, el libro “Viajes de Benjamín de Tudela”, en donde el viajero judío que visitó Roma en el siglo XII, cuenta que los judíos locales sostienen que existe una cueva cerca del palacio de Tito donde se esconden las reliquias judías; una medalla acuñada por el Vaticano en el año 1590 donde aparece la figura del candelabro y varios testimonios de destacados rabinos que aseguran haber visto los implementos en el Vaticano.

El rabino Shtencel finaliza su carta expresando su esperanza de que “el papa haga justicia y modifique la política de ocultación del Vaticano, ya que los implementos sagrados del Templo se encuentran allí”.
09 Abril 2014
A partir del lunes (15 de nisán) y por ocho días (uno menos en Israel), el mundo judío celebrará Pésaj (Pascua judía), la Fiesta de la Libertad, que conmemora la salida de los Hijos de Israel de la esclavitud en Egipto (siglo XIII a.E.C.), relatada en el libro bíblico del Éxodo, y su constitución como pueblo. Durante toda la semana de Pesaj está prohibida la ingesta de alimentos derivados de cereales fermentados.

La festividad es uno de los Shloshet Harregalim (tres fiestas de peregrinaje) del judaísmo, ya que durante la época en que el Templo de Jerusalem existía, se acostumbraba a marchar hacia el mismo para realizar allí ofrendas.
En Pésaj está prohibida la ingesta de alimentos derivados de cereales (trigo, cebada, centeno, avena y espelta) fermentados, llamados en hebreo "jametz".
En su lugar se acostumbra comer matzá (pan ázimo), ya que según la tradición, los Hijos de Israel salieron de Egipto con mucha prisa y no tuvieron tiempo para dejar leudar el pan para el camino.

El Séder (orden, se refiere a la cena tradicional de Pésaj, que cuenta con una sucesión de pasos rituales preestablecidos) se celebra en el hogar la primera noche (en la Diáspora, las dos primeras), aunque se ha sumado la costumbre de hacerlo en comunidad, en sinagogas o salones contratados a tal fin.
En esa comida familiar o comunitaria, los mayores les cuentan a los chicos la salida de sus antepasados de la opresión egipcia y su peregrinar por el desierto, guiados por un texto de referencia llamado Hagadá (relato).

Los ritos de Pésaj empiezan antes de la festividad, cuando al anochecer anterior (este año, mañana domingo) se realiza la Bedikat Jametz (búsqueda del jametz) en las casas, oficinas y comercios, a fin de eliminar todo resto de alimento leudado. Según la tradición, esta práctica se realiza con una vela, una pluma y una cuchara.
Al día siguiente, después del desayuno, alrededor de las 11 hs., se produce la quema de lo hallado, pero si su cantidad es muy significativa, existe la opción de venderlo a un no judío hasta el final de la festividad.
Los dos primeros y los dos últimos días son no laborables y corresponde recordar que la ausencia laboral en esas cuatro jornadas está amparada por la ley argentina.

Pésaj se encuentra en el segundo lugar después de Iom Kipur en el cumplimiento tradicional por parte de personas generalmente no observantes, pero además, se llevan a cabo rituales seculares alusivos en algunos kibutzim de Israel, basados en las connotaciones agrícolas de la festividad, mientras que en instituciones y casas de todo el mundo se aprovecha la ocasión para conversar y debatir acerca de la libertad.
08 Abril 2014
El Seder de Pesaj, matzá, las 4 copas de vino, costumbres y leyes de la fiesta de la libertad.

Nuestras mayores contribuciones al mundo resumidas en cinco palabras: memoria, optimismo, fe, familia y responsabilidad.
Los eruditos se han preguntado por mucho tiempo cómo es posible que los judíos, que representan menos de un cuarto del uno por ciento de la población mundial (así como lo expresó memorablemente Milton Himmelfarb: "La población total del pueblo judío es menos que un error estadístico en la tasa de nacimiento anual del pueblo chino"), hayan tenido una influencia tan profunda en prácticamente todas las áreas de actividad humana.

¿Cómo es posible que los judíos, más que ninguna otra minoría, hayan recibido tantos "Premio Nobel", siendo judíos casi un quinto de los ganadores de dicho premio?

Quizás, todo se remonta al comienzo mismo de nuestro pueblo, y a la festividad de Pesaj que pronto estaremos celebrando.
Pesaj transmite cinco ideas importantes que se convirtieron en nuestro mantra respecto a cómo llevar una vida exitosa y productiva. Son las cinco cosas más importantes para saber sobre Pesaj, y para incorporar también en cada día del resto del año. Y dado que hemos absorbido dichas ideas en nuestra psique nacional durante los miles de años que han transcurrido desde el Éxodo, hemos sido privilegiados con cumplir en gran medida nuestro proféticamente asignado rol de ser una luz para las naciones.

Son nuestras mayores contribuciones al mundo, y pueden ser resumidas en cinco palabras: memoria, optimismo, fe, familia y responsabilidad.

La Importancia de la Memoria
El escritor católico irlandés Thomas Cahill estaba tan asombrado por la manera en que el pueblo judío había literalmente transformado al mundo, que escribió lo que posteriormente se convertiría en un bestseller internacional: Las Contribuciones de los Judíos. Una de las mayores contribuciones que él le acredita a la genialidad judía es la invención de la idea de la historia.
"Recuerden que fueron extraños en la tierra de Egipto". "Recuerden que Hashem los sacó de la esclavitud". Recordar es una obligación bíblica que nunca le pareció importante a nadie más antes de que el pueblo judío apareciera en escena. Fue la historia de Pesaj lo que inició un compromiso con la memoria.

Henry Ford era famoso por su creencia de que "la historia son patrañas". La compañía Ford también es famosa por producir el Edsel, un auto que fracasó rotundamente y que le hizo perder a Ford millones y millones de dólares. Y ambos fueron errores igualmente tontos. La historia es la única forma en que podemos aprender del pasado. La historia nos permite crecer al pararnos sobre los hombros de gigantes. Quien comete un error una vez es humano, pero quien no aprende nunca de lo que pasó es un tonto. Por eso es tan importante escuchar las famosas palabras de George Santayana: "quienes no aprenden del pasado están condenados a repetirlo".

La memoria une nuestro pasado con nuestro futuro; convierte la historia en nuestro destino.
Sabemos lo horrible que puede ser vivir sin una memoria personal de los eventos que precedieron. Para un individuo, tenemos un nombre para esto, el cual nos llena de terror: Alzheimer. Ésta es una enfermedad a la que le tememos quizás más que a la muerte misma, porque nos convierte en cadáveres vivientes. Pero extrañamente no tenemos una palabra similar para describir la ignorancia de nuestro pasado colectivo. Saber lo qué nos precedió es casi tan importante en un plano histórico como en uno personal; sólo al ser conscientes de nuestro pasado como pueblo, nuestras vidas podrán llenarse de propósito y significado.

La memoria une nuestro pasado con nuestro futuro; convierte la historia en nuestro destino. Aprender a valorar la historia fue el primer paso en nuestro ascenso por la escalera de la grandeza.

La Importancia del Optimismo
Estudiar la historia de Pesaj en profundidad lleva a reconocer que la tarea más difícil que tuvo que hacer Moshé no fue sacar a los judíos de Egipto, sino sacar Egipto de los judíos. Se habían habituado tanto a su estatus de esclavos que habían prácticamente perdido toda esperanza en que su destino alguna vez mejoraría.
Sin esperanza hubieran estado perdidos.

El verdadero milagro de Pesaj y su relevancia futura es el mensaje de que, con la ayuda de Dios, ninguna dificultad es insuperable. Un tirano como Paró puede ser derrocado. Una nación tan poderosa como Egipto puede ser derrotada. Los esclavos pueden ser hombres libres. Los oprimidos pueden romper las cadenas de su cautiverio. Todo es posible si tan sólo nos atrevemos a soñar el sueño imposible.

En la historia del "Gran Sello de Estados Unidos", un capítulo particularmente relevante es el símbolo que sugirió Benjamín Franklin en agosto de 1776. Él propuso la dramática escena descrita en el Éxodo, en la que un pueblo confrontó a un tirano para obtener su libertad.

"Paró [está] sentado en una carroza sin techo, con una corona sobre su cabeza y una espada en su mano, atravesando las aguas partidas del Mar de los Juncos en su persecución de los israelitas: Rayos de un pilar de fuego, una expresión de la Presencia Divina, resplandeciendo sobre Moshé, que está parado en la costa y quién, al extender su mano sobre el mar, hace que éste se vuelque sobre Paró".

El lema que Franklin sugirió, basado en la historia de Pesaj, inspiró a George Washington y a los padres fundadores de las colonias norteamericanas para rebelarse en contra de sus opresores británicos: "Rebelión contra los Tiranos es Obediencia a Dios".

Fue el registro bíblico del Éxodo lo que facilitó que el espíritu de optimismo prevaleciera en los seguidores de Martin Luther King en su búsqueda por derechos igualitarios, porque fueron motivados por la visión de Moshé llevando a su pueblo a la Tierra Prometida. Fue la esperanza engendrada al recordar cómo Dios redimió a nuestros ancestros lo que permitió que incluso los judíos encarcelados en Auschwitz celebrasen furtivamente la Festividad de la Libertad y creyesen en la posibilidad de su propia liberación.

Ese espíritu optimista, basado en nuestra propia historia milagrosa, es el segundo gran regalo que le hemos dado a la humanidad y que define nuestra identidad.

La Importancia de la Fe
Se dice que un pesimista es quien no tiene un medio invisible de apoyo.
El optimismo judío está enraizado en una noción contraria: una creencia firmemente sostenida en un Dios superior que se interesa en nosotros. Y esa fe en un Dios personal nos da fe en nosotros mismos, en nuestro futuro y en nuestra capacidad para cambiar el mundo.

El Dios de Sinaí no dijo: "Soy el Eterno, tu Dios, Quien creó los cielos y la tierra", sino que anunció: "Soy el Eterno, tu Dios, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud". El Dios de la creación podría, teóricamente, haber abandonado al mundo después de completar su tarea. El Dios del Éxodo dejó bien en claro que Él está constantemente involucrado en nuestra historia y que está comprometido con nuestra supervivencia.

La historia de Pesaj enseña que la historia no es una ocurrencia casual, sino que sigue un plan maestro Divino.
Thomas Cahill les acredita a los judíos no sólo el monoteísmo, sino que también la revolucionaria idea de un Ser Divino con Quien tenemos una relación personal. Esto, señala, es fundamental para los conceptos de la civilización occidental de responsabilidad personal, consciencia y culpabilidad, tanto por uno mismo como por el resto del mundo.

La historia de Pesaj enseña que la historia no es una ocurrencia casual, sino que sigue un plan maestro Divino. Tiene un orden predestinado. "Orden" en hebreo se dice "Séder" – y es por eso que el ritual principal de Pesaj es identificado con ese nombre. "Coincidencia" no es un concepto judío; una coincidencia es simplemente la manera en que Dios elige permanecer en el anonimato.

La fe nos da la certeza de que más allá de los problemas que tengamos hoy en día, la historia se mueve en dirección hacia la redención mesiánica final. Eso es lo que siempre nos ha llevado a creen en el progreso y a participar en tikún olam - en los esfuerzos para mejorar el mundo.

La Importancia de la Familia
Pesaj nos enseñó otra importante verdad: la forma de perfeccionar el mundo es comenzando con nuestras propias familias.
Dios no construyó Su nación ordenando una reunión general de cientos de miles de personas en una plaza pública, sino que le pidió a los judíos que convirtiesen sus hogares en lugares de adoración familiar, por medio de un Séder dedicado principalmente a responder las preguntas de los niños.
Pareciera ser demasiado obvio; los niños son nuestro futuro. Los niños son quienes más necesitan nuestra atención. El hogar es el primer lugar en el que formamos nuestra identidad y descubrimos nuestros valores.

Aún más que en la sinagoga, es en nuestros hogares donde sembramos las semillas del futuro y aseguramos nuestra continuidad. No es por tanto ninguna sorpresa que los comentaristas señalen que la primera letra de la Torá es la bet, la letra cuyo significado es una "casa". Toda la Torá continúa sólo después de que hayamos entendido la primacía de la familia.

Puede que el mundo se burle de los padres judíos por ser sobreprotectores y por llevar una vida centrada en los hijos, pero a fin de cuentas, ellos son los principales responsables de los logros extraordinarios de su progenie.

En la mesa del Séder, los niños son alentados a ser las estrellas y sus preguntas son tratadas con respeto. Y ese es el primer paso para desarrollar la genialidad judía.

La Importancia de la Responsabilidad por los Demás
Hay una gran pregunta que pide a gritos ser respondida cuando celebramos nuestra liberación Divina de la esclavitud de Egipto. Le agradecemos a Dios por habernos sacado, pero ¿por qué Dios permitió que fuésemos víctimas de un trato tan terrible en primer lugar?

Hay una hermosa respuesta que es evidente en muchos textos de Torá. Fuimos esclavos en Egipto – y por eso debemos tener empatía con los desfavorecidos en cada generación. Fuimos esclavos en Egipto – y por eso debemos preocuparnos por los derechos de los demás. Vivimos la opresión – y por eso debemos entender más que cualquiera el dolor de los oprimidos.

La tragedia de nuestro encuentro con la injusticia tuvo el objetivo de prepararnos para servir en todas las generaciones futuras como portavoces de aquellos con cuyo dolor nos podemos identificar a nivel personal.

El objetivo de nuestro sufrimiento fue convertirnos en un pueblo comprometido a corregir las cosas que están mal en el mundo y a convertirnos en socios de Dios para hacer que el mundo merezca la redención final.

Comenzamos el Séder invitando al hambriento y al destituido a unirse a nosotros; y concluimos abriéndole la puerta al profeta Eliahu. Es nuestra aceptación de la responsabilidad por los demás lo que acelera la llegada del Mashiaj.

Desde su más temprana infancia, todo judío se identifica con estas cinco poderosas ideas que están en el centro de Pesaj y de su mensaje. Y precisamente porque la memoria, el optimismo, la fe, la familia y la responsabilidad se han convertido en características tan vitales de nuestro pueblo, es que hemos sido capaces de lograr mucho más de lo que cualquiera hubiera imaginado posible.
08 Abril 2014
Los judíos aman las preguntas, por lo que no es ninguna sorpresa que el Seder, el cual conmemora el nacimiento de nuestro pueblo, esté estructurado en un formato de preguntas y respuestas. La idea es que los participantes hagan preguntas y se involucren en enérgicas discusiones y exploraciones.

Teniendo esto en mente, permítanme agregar a las cuatro tradicionales preguntas del Seder otras cuatro preguntas que tratan sobre algunos de los temas más importantes para pensar en la mesa de Pesaj.

1. Una pregunta sobre el tema principal del Seder
¿Por qué lo llamamos Seder?
Seder significa 'orden'. Los comentaristas judíos explican que la idea más importante de la festividad es que la historia no es una casualidad, sino que sigue un orden decretado por Dios. Cuando Dios nos sacó de Egipto descubrimos que Él no terminó su relación con el mundo después de haberlo creado, sino que continúa manteniendo una relación constante con quienes Lo aman.
Dios nos sacó de la tierra de Egipto —la casa de la esclavitud—, para que pudiéramos saber por siempre que Él está involucrado en nuestras vidas.
Todo lo que ocurre no es casualidad; es la voluntad de Dios. Los eventos de nuestras vidas siguen un guión que fue escrito por Dios. La insignificancia existencial de la vida cuando es vista desde una perspectiva atea, es reemplazada por la fe de un creyente que sabe que hay un seder, un 'orden' decretado Divinamente, para las aparentemente extrañas pero esencialmente profundas historias de nuestras vidas.
Un amigo cercano, quien se volvió religioso en la adultez, compartió conmigo la siguiente historia. Para reconocer públicamente su amor por la Torá, él decidió que la patente de su auto sería la palabra halajá. Hace un tiempo, un conductor lo comenzó a perseguir frenéticamente y a tocarle la bocina, haciéndole señas para que parara al costado del camino. A pesar de estar un poco asustado, mi amigo accedió.
El hombre se acercó con rapidez a su ventana y le dijo que tenía que compartir con él su asombrosa experiencia. Él había tenido recientemente algunos contratiempos en su vida. Desanimado, había decidido dejar de creer en Dios y de esperar la ayuda Divina. Estaba listo para romper con su pasado y con su compromiso con el judaísmo. Pensó: "Le daré a Dios una última oportunidad. Si realmente existe y quiere que mantenga mi fe, que me envíe una señal".
"Entonces, circulando frente a mí —explicó el hombre— apareció una patente con la palabra halajá (la palabra hebrea para ley) escrita en ella. Debo agradecerte por haber sido indirectamente el medio a través del cual Dios me envió su mensaje y por permitirme escuchar su respuesta".
¿Acaso eso fue una mera coincidencia? Qué sabio es el dicho que establece que "la casualidad es simplemente la forma que Dios elige para permanecer anónimo". Hay momentos en que los hallazgos fortuitos son demasiado extraños como para no ser la voz de Dios que está reforzando el concepto de seder, 'orden', en nuestras vidas.
Pregunta #1: ¿Ha habido momentos en tu vida en los que ha sido sumamente claro que Dios intervino, y que fue un seder divinamente orquestado en lugar de una mera casualidad?

2. Una pregunta sobre la familia
"Si el Seder es tan importante", me preguntó un estudiante en una ocasión, "¿por qué lo realizamos en el hogar y no en la sinagoga?".
La respuesta era obvia. Precisamente dado que es tan importante, la Torá pone el foco en la familia en lugar de hacerlo en la casa de Dios.
La historia de la esclavitud de los judíos en Egipto omite un detalle. ¿Por qué ocurrió? ¿Hubo algún pecado por parte de los judíos que generó la tragedia? Nuestros sabios no dudaron en dar la respuesta. Cuando los judíos descendieron a Egipto, fueron "cada varón con su familia" (Éxodo 1:1). Ellos entendían la centralidad del hogar como el forjador de la moral y de los valores comunes. El texto continúa diciéndonos: "y la tierra se llenó de ellos [los israelitas]" (Éxodo 1:7). El Midrash explica: "Ahora llenan la tierra, los circos y los teatros, y ya no creen que sus hogares sean tan cruciales para su bienestar espiritual".
Para que la liberación llegara finalmente, Dios exigió que "tomen un cordero por familia, un cordero por hogar" y que volvieran a recrear lo que habían perdido. La última cena en Egipto fue una comida en familia, y no una celebración comunitaria.
Desde el comienzo mismo de nuestra historia quedó claro que la importancia del hogar es la clave para nuestra supervivencia. De hecho, los rabinos señalan que la primera letra de la Torá es la bet, que significa casa, porque la Torá misma exige primero y principalmente que haya un compromiso con la familia.
Pregunta #2: ¿Cómo podemos recrear la centralidad de la familia en la vida judía?

3. Una pregunta sobre los niños
El Seder gira, casi exclusivamente, en torno a los niños. La razón es obvia. Pesaj es la festividad del nacimiento de la nación judía y es la época en que debemos continuar haciendo que ésta "renazca" a lo largo de las generaciones.
Los niños son nuestro futuro; representan continuidad y supervivencia. Cada Pesaj les transmitimos a ellos nuestro legado.
Y no es una tarea fácil. No todos nuestros niños están dispuestos a seguir nuestra guía. De hecho, hay cuatro tipos de hijos. Está el hijo sabio, el malvado, el simple y el que ni siquiera sabe o quiere preguntar.
¿Cómo llegamos a todos ellos? ¿Cómo hacemos que aprecien los valores que le dan significado a nuestras vidas?
Hay un profundo mensaje en la forma en que la Hagadá los describe. En la Hagadá contrastamos al hijo sabio con el malvado, en lo que parecería ser un emparejamiento ilógico. Sabiduría implica inteligencia y erudición; su opuesto es ignorancia. De la misma forma, el opuesto de malvado es recto; el énfasis está sobre el carácter y no sobre la inteligencia. Deberíamos hablar del hijo sabio versus el hijo tonto, o del hijo pío versus el malvado.
Los comentaristas recalcan una idea muy profunda en esta aparentemente errada yuxtaposición. El opuesto del hijo sabio es el malvado porque creemos que la causa fundamental de la maldad es la falta de sabiduría. El hijo malvado es malvado porque no le enseñamos lo suficiente como para que llegue a apreciar la alegría de vivir una vida dedicada a la Torá.
Hemos perdido buena parte de nuestros mejores jóvenes a causa de la asimilación y del rechazo al legado judío.
Nuestros éxitos son gloriosos. Nos deleitamos leyendo el conmovedor artículo de David Brooks en el periódico New York Times que se titulaba The Orthodox Surge (El renacimiento ortodoxo), donde hizo alusión al destacable resurgimiento de los judíos comprometidos con la Torá y los valores judíos. La espiritualidad ya no sólo es aceptada, sino que también es admirada por muchos.
Sin embargo, los hijos malvados —quizás porque no recibieron las oportunidades para ser sabios— forman un grupo significativo de la comunidad judía.
Es importante notar que no fueron abandonados ni excluidos de la mesa de Pesaj. No tenemos permitido olvidarlos ni ignorar su presencia. Necesitamos a todos nuestros hijos como parte de nuestra nación; son ellos quienes representan el desafío más grande a nuestro compromiso religioso.
Pregunta #3: ¿Cómo podemos llegar (y enseñarles) a los niños que no logramos inspirar?

4. Una pregunta sobre la matanza del cordero pascual
El requisito para que los judíos fueran salvados en la historia de Pesaj fue que degollaran un cordero y embadurnaran su sangre en los marcos de las puertas, para que de esta forma Dios pudiese pasar por alto ese hogar y salvar a sus habitantes.
¿Cuál fue el significado de este bizarro ritual? El cordero era el dios nacional de Egipto. Era el objeto de su idolatría y, para ameritar la liberación, los judíos debían probar que no compartían los ídolos falsos de los egipcios.
La idolatría no se acabó con el paganismo de la antigüedad. Francis Bacon popularizó el concepto de "ídolos en el mercado", que son los dioses falsos que tiene la gente en todas las generaciones y a quienes idolatra la cultura erróneamente.
La sociedad contemporánea nos ofrece innumerables ejemplos. Los occidentales idolatran el altar del éxito monetario y la fama. Las estrellas de cine que ostentan inmoralidad son desvergonzadamente deificadas. Los ricos y poderosos son los héroes modernos de nuestra era solamente por la virtud de sus millones. Para mucha gente el único dios es el dinero y el único objetivo de la vida es acumular más riqueza que los demás, ya que como dice el dicho, "quien muere con más juguetes es el ganador".
Hace falta un gran coraje para ir en contra de la definición popular del éxito. Hace falta una gran fortaleza espiritual para negar el atractivo superficial del estilo de vida hedonista. Hace falta un increíble valor para elegir una vida de significado por sobre las vanidades de la tendencia y la moda que imponen los íconos de nuestra cultura.
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Y eso es exactamente lo que tuvieron que hacer los judíos de Egipto para merecer el milagro del primer Pesaj, el milagro que permitió que nos convirtiéramos en el pueblo elegido de Dios. Tuvieron que matar al cordero de la idolatría egipcia. Nuestro desafío es imitar aquel heroísmo en su formato contemporáneo.
Pregunta #4: ¿Cuáles son los ídolos más poderosos de nuestra época que debemos refutar para vivir una vida en la cual ameritemos la salvación y bendiciones de Dios?

Quiera Dios que nuestras charlas en la mesa del Seder generen una mayor claridad para resolver estos cuatro desafíos fundamentales de nuestra fe y que nos ayuden a apresurar el momento de la redención final.
08 Abril 2014
El Seder de Pesaj, matzá, las 4 copas de vino, costumbres y leyes de la fiesta de la libertad.

Pesaj es conocida como la "fiesta de la libertad", ya que conmemora el Éxodo judío de Egipto luego de 210 años de esclavitud. Pesaj es también considerada como el "nacimiento" del pueblo judío, y sus lecciones de lucha e identidad continúan formando las bases de la conciencia judía, 3300 años después del evento.

Pesaj es una festividad de 8 días de duración (7 días en Israel). Su nombre deriva del hecho que durante la última plaga – la muerte de primogénito – Dios "pasó por sobre" las casas judías.

LA NOCHE DEL SEDER – La festividad está marcada por la celebración de un Seder detallado en las dos primeras noches (en Israel sólo en la primera noche). El Seder está diseñado para entregar a cada judío la experiencia de "pasar de la esclavitud a la libertad". Como está registrado en la Hagadá, relatamos la historia del Éxodo, enumeramos las Diez Plagas, y comemos símbolos de esclavitud y de libertad.

LA HORA DE LOS NIÑOS – Los niños son un foco de atención particular en la noche del Seder. Ellos recitan las Cuatro Preguntas, y también intentan "robar" el Afikomán como un incentivo para quedarse despiertos durante el Seder.

LA MITZVÁ DE LA MATZÁ – Durante el Seder, comer matzá es una mitzvá especial. Todos deberían intentar comer 2/3 de una matzá cuadrada (o ½ matzá redonda) en 4 minutos, recostados hacia el costado izquierdo. El motivo más común para comer matzá es que en la mañana del Éxodo, los judíos estaban tan apurados por salir de Egipto, que el pan no tuvo tiempo para leudar.
Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos.

CUATRO COPAS – En el Seder, tomamos cuatro copas de vino – correspondientes a las cuatro expresiones de libertad mencionadas en la Torá (Éxodo 6:6-7). Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos. Como una expresión de libertad, nos recostamos hacia la izquierda mientras tomamos las Cuatro Copas.

KARPAS - En el comienzo del Seder comemos Karpas, un vegetal (por ejemplo apio, perejil o papa) remojado en agua con sal, para conmemorar las lágrimas de los hebreos por el trabajo forzado.

HIERBAS AMARGAS – Más adelante en el Seder, comemos Maror, las hierbas amargas. Aunque muchos tienen la costumbre de utilizar rábano picante, también puede usarse lechuga. (El rábano picante de color rojo que se puede comprar en las tiendas no debe utilizarse, ya que es una mezcla que contiene principalmente remolacha y muy poco rábano). El Maror es sumergido en el Jaroset, una mezcla de dátiles, vino, nueces y manzanas, que simboliza ladrillos y argamasa.

LISTA DE VERIFICACION DEL SEDER – Seder significa "orden" porque hay muchos detalles que recordar. Tu mesa del Seder debería incluir:

- Un plato del Seder (Keará) con:

Apio, perejil o papa (Karpas).
Lechuga (Maror).
Rábano picante (Jazeret).
Jaroset.
Ala de pollo asada (Zeroa).
Huevo duro (Beitzá).

- Cobertor de matzá con 3 matzot (y matzá extra).
- Vino y jugo de uva.
- Hagadot.
- Copa para Eliahu.
- Almohadas para reclinarse.
- Premios para el Afikomán.

ZONA LIBRE DE JAMETZ – Durante la semana de Pesaj, los judíos tienen la prohibición de comer o tener posesión de Jametz (grano leudado). Por este motivo nos deshacemos o vendemos todo el pan, galletas, pasta, cerveza, etc. – y solamente compramos productos etiquetados como "Casher para Pesaj". Para evitar problemas con cualquier resto de Jametz que pudiera quedar adherido, también tenemos una vajilla y ollas especiales para Pesaj.

BUSCAR Y QUEMAR – En la noche anterior a Pesaj, llevamos a cabo una cuidadosa búsqueda de Jametz en la casa. Esta búsqueda es hecha a la luz de una vela, y es una experiencia memorable para toda la familia. Cualquier resto de Jametz que haya quedado es quemado a la mañana siguiente (en una ceremonia llamada "Srefat Jametz"), o es vendido a un no-judío por la semana de Pesaj. La venta debe ser seria y legalmente comprometedora; debe ser hecha solamente a través de la asistencia de un rabino calificado. Cualquier alimento que es vendido, debe ser puesto en un estante y clausurado.